El Paso del Cometa
Mauro Altair

 

   Un día pasó un cometa que tenía el don de hacer sonreír a las personas. Mientras pudimos ver su trayectoria, nuestras sonrisas nos fueron acercando. Pero fiel a sí mismo, el cometa continuó su rumbo dejándonos atrás. Al poco tiempo nos olvidamos de él y volvimos a alejarnos, sonriendo sólo a veces.
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